miércoles, 28 de octubre de 2009

CORRUPCIÓN MUNICIPAL EN CATALUÑA; DEL 3% AL CASO PALAU, PASANDO POR SANTA COLOMA

OPERACIÓN | Los precedentes

* Los más importantes casos de corrupción municipal han quedado en el aire
* En 2005 Maragall espetó a Mas que el 'problema de CiU se llama tres por ciento'
* El ex alcalde de Sant Cugat también fue imputado por prevaricación en 2006
* Tres casos cuestionan la financiación de UDC en la época de Pujol
* El alcalde de Tarragona fue acusado de recalificaciones oportunistas

Eva Belmonte | Barcelona

El último golpe contra la corrupción urbanística, con epicentro en Santa Coloma de Gramenet, ha salpicado a los dos partidos políticos que se han turnado el gobierno de Cataluña desde la reinstauración de la democracia. Unos en el poder -como el alcalde socialista de Santa Coloma de Gramenet- y otros ex de lo que fue época de dominio convergente sin titubeos -como el ex conseller de Economia del gobierno de Pujol-. Esta irrupción del juez Baltasar Garzón en los consistorios catalanes y los últimos ataques directos del PSC a CiU a propósito de su relación con la fundación Trias Fargas, que recibió dinero del Palau de la Música, en pleno destape de años de desfalco en la entidad, parecen haber roto el pacto tácito de no agresión entre los dos grandes de la política catalana.

CiU culpa de este último caso de corrupción -incluso del que lleva sus siglas- al PSC, mientras los socialistas catalanes preparan una limpieza en sus filas. El caso Palau ha demostrado que diez años de desvío continuado de fondos pueden pasar desapercibidos -voluntaria o involuntariamente, eso lo decidirá el juez- en la calma chicha del oasis catalán. Convergentes y socialistas han gobernado mientras Fèlix Millet se llevaba unos 20 millones de euros -según la última calificación de la Fiscalía- de las cuentas de uno de los símbolos de Cataluña, el Palau de la Música.

Hasta el momento, los más destacados casos de corrupción urbanística en Cataluña en los que supuestamente estaban implicados cargos municipales han quedado en el aire. En Tarragona, el caso Terres Cavades, por el que se acusaba al ex alcalde Joan Miquel Nadal (CiU) de presionar a los propietarios para vender unos terrenos que luego recalificaría, sigue abierto. En Sant Cugat, en 2006, el ex alcalde Joan Aymerich (CiU) y otros siete funcionarios y arquitectos al servicio del consistorio fueron imputados por prevaricación.

'Ustedes tienen un problema. Y ese problema se llama 3%'

Maragall y Mas, en el pleno del Parlament en el que surgió el polémico 3%. | Domènec Umbert

Tras años de calma relativa en este aspecto, se acumulan las acusaciones de corrupción y, pese a que las consecuencias electorales de estas informaciones son aún un misterio, que la sociedad catalana ha colocado la sombra de la duda sobre la clase política ya es un hecho. Una coyuntura que recuerda a esa otra en la que Pasqual Maragall, en pleno debate parlamentario, espetó a Artur Mas que el "problema" de CiU "se llama tres por ciento", en alusión a un supuesto cobro de comisiones en la adjudicación de obras a través de la empresa Adigsa. Era el año 2005 y, tras la tormenta política, el entonces presidente de la Generalitat retiró sus palabras y los convergentes hicieron lo propio con la denuncia a Maragall.

Pero el entonces president ya había abierto la caja de los truenos cuestionando la limpieza de los 23 años de gobierno 'pujolista'. El conseller de Treball de Pujol, Ignasi Farreres, ha sido absuelto recientemente de los delitos continuados de prevaricación de funcionario público, de malversación de caudales públicos y de falsedad en documento oficial cometido por funcionario. El juez considera que Ferreres desconocía la existencia de los informes plagiados o falsos a través de los que se realizaba el desvío de fondos. La Audiencia de Barcelona condenaba, en cambio, a Josep Maria Servitje, ex secretario de Treball, a cuatro años y seis meses y al empresario implicado, Víctor Manuel Lorenzo Acuña, a dos años y tres meses de prisión.

Este es uno de los tres casos de supuestas irregularidades en Unió Democràtica de Catalunya (UDC) durante la época de Jordi Pujol, junto al caso Turismo, ya juzgado, y el caso Treball. Hasta el propio Pujol estuvo querellado por falsedad documental en el caso Banca Catalana, en los años 80, cuando la entidad financiera que quería ser referente de la independencia económica catalana frente al Banco de España cayó en picado. El caso, finalmente, prescribió.

La década de los 90 también tuvo su caso estrella de corrupción: el caso Hacienda, que se encuentra en la actualidad en pleno proceso judicial. La acusación sostiene que altos cargos de Hacienda de la Barcelona de los años 90 no inspeccionaban a determinadas empresas para recibir a cambio una compensación económica. El juicio ha sentado en el banquillo, además de a los máximos dirigentes de la Inspección de Barcelona de esa época, a un nutrido y popular grupo de empresarios, entre los que se encuentra Javier de la Rosa y Juan José Folchi, asesor del primero y también de Jordi Pujol, además del constructor y ex presidente del Barça Josep Lluís Núñez, entre muchos otros. La Fiscalía, en la acusación, habla de "
pacto de silencio" entre empresarios y funcionarios públicos.

elmundo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario